lunes, 31 de diciembre de 2018

Mensaje de fin de año 2018


Ya se nos va el 2018 y para despedirlo les contaré algo de mí que les puede interesar y no es nada del otro mundo, pero en algo les puede ayudar, ese siempre es mi propósito, que aprendan algo de las pendejadas que escribo. Ya le pasé el corrector de Word así que espero no tenga tantas faltas ortográficas.

Siempre soy optimista, por lo que, a pesar de mi situación de calle y desamparo, considero que este 2018 me trató bien, estamos vivos y es lo que cuenta, además cumplí mis primeros 50 años y desde el 2016 estaba pensando hacer varios cambios en mi para que esta fecha no pase como si nada.   

Entre los cambios que me propuse están principalmente cuidar mi salud y para ello dejé las bebidas alcohólicas, cuidar más mi alimentación, exponerme a menos situaciones de estrés, rodar más con mis amigos, convivir más con mi familia y disfrutar cosas que por equis motivo no he podido, me refiero a cosas sencillas como sentarme a comer un helado en la plaza grande mientras me cagan encima las palomas, los viajes no están dentro de mis planes ni de mi presupuesto.

A esta fecha llevo un año y dos meses de dejar el chupe y me siento realmente bien, he bajado un poquito de peso y me doy cuenta que rindo más en el deporte, evito situaciones de riesgo, y pues mi esposa está contenta, lo demás no me importa aunque me hagan bullying, malditos chotos! 

Esta decisión no fue tomada a la ligera, déjenme contarles, a mi parecer no tomaba tanto (Eso dicen todos los borrachos) pero me empezó a dar una gastritis y ardor en el esófago que iba y venía, llegó un momento que ese ardor me despertaba, así que consulte con el médico y me hizo suspender todas las bebidas alcohólicas, alimentos condimentados, salsas picantes, etc. además de tomar unos medicamentos. Muy a mi pesar porque soy adorador del Capsicum chinense, pero a ver díganme, que es del frijol con puerco sin su chile habanero... Nada!

A los quince días todo volvió a la normalidad, los ardores cesaron, pero ese tiempo fue suficiente para pensar bien las cosas y darme cuenta que ya no tenemos 20 años, que soy responsable de una familia y que si quiero tener una mejor calidad de vida por el resto de mi existencia me dije: "Chico tienes que cuidarte" como la canción de los Hombres G.

Afortunadamente provengo de una familia "come-años" y muy longeva, mi abuela falleció hace unos meses a los 95 años, realmente no aspiro a vivir tanto pero lo que viva lo quiero vivir bien, sin achaques.

Mi madre (Si, si tengo!) y mi abuela nos alimentaban muy bien y crecimos tomando jugos de fruta de la época, verduras locales o de una pequeña parcela familiar (Antiguamente en todos los patios habían árboles frutales y animales de granja) también comíamos aves y puercos alimentados orgánicamente, pero nada de químicos como es actualmente, (Ahora sólo los ricos comen así) casi no somos de comer golosinas y lo único que nos permitían de vez en cuando eran unas papás Sabritas (No había esa grosera variedad de hoy en día) y pastelitos de Trevi (Reyecito, Principito, Keykito, Etc.) Tal vez eso influya en que llego a mi media centuria sin canas, sin ninguna afección o enfermedad crónica o degenerativa, aún no necesito lentes para ver mejor, además que atribuyo parte de mi buena salud a que me baño poco y siempre he estado sobre la bicicleta desde que mi tía dulce me regalo mi primera bici... Si, ella fue la culpable!

En 2018 quise festejar mis 50 añejos de una forma muy particular y como a mí me gusta, por lo que organice un bikecamp de dos días en el cerro de Muna junto con mis más cercanos y mejores amigos,  y muy probablemente lo repitamos en 2019. Aquí pueden leer el relato y ver las fotos, no es porque yo lo diga, pero la pasamos excelente y agradezco a todos los que asistieron y me llevaron un presente por mi cumple, también agradezco a mi esposa que me ayudó a organizar esto y aunque no le da al pedal siempre está apoyándome. Igualmente quiero agradecer a la familia Ac por las atenciones y prestarnos su casa para el festejo en Muna, igual a la cocinera del Relleno Negro. Muchas gracias!

Ahora, hablando de proyectos para el 2019, la neta no tengo alguno en especial si no seguir como hasta ahora, la cosa viene un poco dura por el cambio de gobierno y en general todos le tenemos que poner más huevos al merengue. La onda es seguir en el deporte y probablemente organice una o dos competencias de MTB, (Aún estoy en eso) y por supuesto nuestro aniversario No. 12... También le jalaré las orejitas a mis perritas las cuales en este 2018 si de algo se han caracterizado es de tener mucha weba y han rodado muy poco, pero como siempre les digo, a nadie se le obliga ni necesito padrinos para rodar. Aún estoy elaborando el calendario de rodadas y competencia del 2019 y por lo que veo hay cosas nuevas, pero ya veremos dijo un ciego.

Hoy 31 de diciembre cenaré con mi familia, los tiempos de desmadre ya fueron, prefiero pasarla de una manera tranquila siempre y cuando mi chingada vecina se acueste temprano y apague su puta bocina con reguetón a todo volumen, Dios me oiga!

Para este 2019 les deseo lo mejor y que emprendan y logren eso que siempre han querido en cualquier ámbito para que estén ocupados y no piensen pendejadas, compartan con los demás lo que tengan y verán que eso les dará mucho más, les deseo inteligencia para saber cuándo cerrar la boca antes de actuar, prudencia y tolerancia con los demás para tener paz en sus corazones... Pero sobre todo mucha salud de la buena!

Un fuerte abrazo de su amigo Lalo Paredes, nos vemos en brecha!

PD: Sobre el comentario de que "me baño poco"... Es broma! XD