jueves, 27 de diciembre de 2018

Ciclismo y Tabaquismo – Todo que perder!


No, el tabaquismo y el Ciclismo nunca serán compatibles, no importa que tan duro entrenes o que tan lejos o que tan alto puedas pedalear, ningún tipo de actividad física reduce los riesgos a la salud provocados por el vicio de fumar.

Todos creemos que los efectos nocivos del tabaquismo (tos crónica, reducción de la capacidad pulmonar, problemas cardiovasculares, etcétera) se manifestarán en nuestro cuerpo a largo plazo, cuando seamos viejos e, incluso, muchos Ciclistas creemos que por ser deportistas, no habrá cigarrillo que pueda asesinarnos pero, en realidad, estamos equivocados.

El hábito de fumar reduce desde el día uno nuestro rendimiento cardiovascular (funcionamiento vital para el Ciclista apasionado y comprometido), nuestra capacidad respiratoria, nuestra potencia, nuestra energía y la capacidad de recuperación al final de cada rodada pero… ¿por qué?

Al aumentar el monóxido de carbono en nuestra sangre, perdemos oxígeno en la hemoglobina, es decir que la capacidad de transportación del mencionado gas desde los alveolos se ve fuertemente comprometida, disminuyendo así, el flujo de oxígeno en los músculos por medio de una vasoconstricción arterial.

Todo esto suena muy complicado, lo sabemos y seguramente ya hayas perdido el interés en la nota, pero fíjate en esto, cuando fumamos, incrementamos la frecuencia cardiaca de un modo inusual (a razón de unas diez veces por minuto tras cada cigarrillo), reducimos la cantidad de sangre que llega al corazón, incrementando el riesgo de sufrir taquicardias y arritmias serias durante las rodadas.

Es decir que estamos poniendo en riesgo, no solo nuestro desempeño Ciclista y/o deportivo, sino también, la salud de nuestro corazón (obviando el daño que hacemos a los pulmones)

Los daños que el tabaquismo provoca en las personas sedentarias (los flojos que no se ejercitan) son altamente similares en aquellos que nos ejercitamos rutinariamente, probablemente no sea tan notorio a primera vista ya que quienes estamos en constante movimiento estamos más en forma, pero nuestros pulmones absorben y retienen la misma cantidad de nicotina, alquitrán, fenol, cresol, cateco, acetona, ácido acético, amoníaco, arsénico, benceno, butano, cianuro de hidrógeno, cadmio, monóxido de carbono y niquel (por mencionar solo algunas de las sustancias contenidas en cada cigarrillo que fumamos)

Pero también debemos hablar del factor ‘oxidación celular’, ¿sabes de lo que hablamos?, es simple; cada cigarrillo desintegra 25miligramos de vitamina C, disminuyendo nuestra capacidad de asimilación del hierro, sustancia indispensable en la formación de glóbulos rojos, 25 (+/-) miligramos de vitamina A, disminuyendo la densidad de los alveolos pulmonares e impide la asimilación de vitamina D, afectando directamente la absorción de calcio.

Las afectaciones del tabaco son infinitamente mayores a las aquí descritas, te invitamos a investigarlas y a reflexionar sobre los daños a la salud que esto representa.