jueves, 15 de noviembre de 2018

Molestias en los pies al pedalear


En los recorridos más largos pueden aparecer molestias en la planta del pie. Hay que tener en cuenta que el volumen del pie puede aumentar ligeramente, sobre todo en días de calor, cuando estás haciendo ejercicio, por recibir la zona un mayor riego sanguíneo.

LAS CLAVES: 
  1. No te compres el calzado excesivamente ajustado. 
  2. En muchos casos el dolor es debido a que la rigidez de la suela es menor de la ideal, y esto hace que se cree una zona de presión localizada justo encima de donde apoya el pie sobre el pedal. Necesitas en ese caso unas zapatillas más duras, más deportivas, para que la presión se distribuya entre una mayor superficie. 
  3. Si la suela es rígida y llevas pedales automáticos puede ocurrir que el punto en el que se concentre la presión sea justo por donde transcurre un nervio. Prueba a mover ligeramente las calas para variar la ubicación de ese punto de presión.

Llevas un ratos sobre al bici y tu pie comienza a dormirse/acolcharse. Ya has comprobado la altura del sillín y has cambiado de plantillas, pero el problema persiste. Es bastante incómodo e incluso doloroso...
  1. Unas zapatillas inadecuadas. En cuanto a las zapatillas, debemos vigilar principalmente el ancho de las mismas, ya que un posible origen del problema es un exceso de presión. Es necesario comprobar que la zapatilla no ejerce ningún tipo de presión cuando estamos pedaleando. Como es lógico, apretar mucho las zapatillas no ayuda en absoluto…
  2. Una cala muy adelantada puede generar estos problemas. Si estamos seguros de que la horma de la zapatilla es suficientemente ancha, lo siguiente es verificar que la cala está correctamente situada. Contrariamente a lo que mucha gente cree, cuando la cala está bien colocada la cabeza del primer metatarsiano (más conocido como juanete) no debe situarse justo encima del eje del pedal. Debe situarse entre 7 y 10 mm por delante del mismo cuando colocamos la biela y el pie en posición horizontal.
  3. Podría tratarse de una una metatarsalgia, así que si después de todo esto persisten las molestias lo más adecuado es acudir a un podólogo deportivo que, a ser posible, tenga experiencia en ciclismo. Él es el profesional que debe diagnosticar y solucionar el problema, probablemente fabricando algún tipo de plantilla que corrija el apoyo del pie. Unas plantillas que proporcionen un buen apoyo del arco plantar sin duda pueden contribuir a reducir la sensación de adormecimiento.