miércoles, 4 de abril de 2018

Como afrontar partes técnicas en el MTB


Normalmente los principiantes -y no tan principiantes- en el mountainbike tienen un cierto temor a pasar por partes técnicas y con piedras. Y es normal ya que son tramos que si no se afrontan con seguridad pueden hacer que tengamos alguna caída. Pero esto no debería ser así y de hecho suelen ser estos tramos los más divertidos y los que más se comentan al terminar nuestras rutas de MTB.

Para intentar que cuando llegue una parte de la ruta con estas condiciones comiences a disfrutar, aquí te dejamos algunos consejos generales que esperamos que te ayuden.

Posición de ataque
En cuanto veas que se acerca una zona más complicada técnicamente, debes cambiar tu posición sobre la bici para afrontar el tramo de la mejor manera. Adoptar esta posición consiste en que pongas los pedales al mismo nivel -no lleves uno más bajo que otro-, levántate del sillín de tu MTB, flexiona ligeramente rodillas y codos y mantén una posición alta de la cabeza que te permita tener una visión clara de todo lo que pasa.

Un primer vistazo al frente y concentrado
Al llegar a un tramo técnico -incluso un poco antes- lo primero que tenemos que hacer es visualizar hasta dónde llega este tramo. Es decir tener claro dónde termina y visualizar la salida. Una vez que hayamos visto la salida nos concentraremos en 100% en el terreno más inmediato e iremos guiando nuestra rueda delantera por el trazado menos complicado. Lo ideal es ir en tu MTB alternando miradas rápidas al siguiente punto donde nos dirigimos y a nuestras rueda delantera.

Relajado en tu MTB pero atento
En tramos técnicos olvídate de estar tenso y rígido. Una posición rígida en tu MTB sólo conseguirá que no seamos capaces de absorber las irregularidades e impactos producidos por el terreno. Aquí más que nunca toma sentido la frase de Bruce Lee “Be water, my friend”, deja que todo fluya y adáptate lo mejor posible.

Un punto más de tracción
Este tipo de tramos en los que tenemos que sortear obstáculos duros y firmes -una piedra justo delante de nuestra rueda- requieren de una cierta fuerza o inercia. Para esto tanto en bajadas como en subidas lo mejor es bajar un par de piñones en cuanto localicemos que vamos a pasar por un sitio complicado. Con esto conseguiremos que nuestra pedaleada empuje desde el primer momento. Si tenemos que subir una piedra y llevamos una marcha larga, al dar una pedaleada esta no hará que avancemos y lejos de superar el obstáculo seguramente tengamos que poner pie a tierra. Así que ya sabes incluso en subida es mejor sacrificar algo de cadencia para obtener más tracción y empuje.