jueves, 9 de junio de 2016

Mejora tu técnica en Mountain Bike | Curvas


Una de las cosas por las que nos gusta el mountain bike es su cualidad técnica. Los caminos y senderos nos enfrentan con frecuencia a situaciones de las que salir más o menos airoso depende de nuestra destreza. La práctica es fundamental, pero un poco de teoría no viene mal para conseguir divertirnos al máximo, ir más seguros y atrevernos a abordar dificultades cada vez más importantes y más reconfortantes. Para ponértelo más fácil hemos recopilado una serie de artículos con sencillos consejos para mejorar un poco más en la conducción de nuestra bici. 

COMO TRAZAR UNA CURVA DE HERRADURA
Se caracterizan por ser curvas muy cerradas y estrechas a las que se llega a poca veocidad y que suelen tener mucha pendiente. En éstas apenas se tumba la bici, ya que se carece de inercia para hacerlo, y con la bici más vertical hay que girar mucho la rueda delantera. Echar el peso atrás evita el vuelco por encima del manillar y libera peso de la rueda delantera, lo que facilita su giro. Las bielas deben estar horizontales para facilitar que se pueda llevar el peso retrasado.

1-Se llega con poca velocidad, echando el peso atrás y por la parte más exterior del sendero. Al llevar el peso retrasado, la rueda delantera puede perder adherencia con más facilidad.

2-En el vértice de la curva habrá que girar mucho la rueda delantera manteniendo la bici vertical. Si la curva es muy cerrada podemos apoyar el pie en el suelo y utilizarlo como punto sobre el pivotar la bici.

3-La salida de curva consistirá en ir adelantando el peso para recuperar agarre delante, a la vez que enfilamos recto el sendero.

COMO TRAZAR CURVAS ABIERTAS
Antes de afrontar una curva, asegúrate de adecuar la velocidad a ella, frenando progresivamente. Un frenazo brusco bloquerá las ruedas, hará que derrapen, lo que supone una pérdida de adherencia y podrías caerte. Debido a que la curva te obliga a reducir tu velocidad, deberás engranar una o dos coronas mayores para no quedarte "clavado" a la salida de la curva y poder continuar pedaleando con agilidad. Durante la curva lleva siempre un dedo o dos sobre la maneta de freno, por si te ves en la necesidad de frenar repentinamente. Si te sientes inseguro, puedes llevar el pie del interior fuera del pedal.como hacen en motocross.

1-Comienza la curva por su exterior, aprovechando toda la anchura del sendero. Empieza a tumbar la bici con suavidad hacia el interior de la curva, su vértice.

2-En el vértice será cuando más inclinada esté la bici y más fuerza deberá soportar. ¡Cuidado! Aquí es cuando se producen las caídas por falta de agarre de los neumáticos.

3-Cuando hayamos superado el vértice, iremos abriéndonos de nuevo hacia el exterior del sendero, y con suavidad colocando la bici erguida, para continuar pedaleando.

COMO TRAZAR CURVAS CERRADAS
El derrape se emplea en curvas muy cerradas y/o a las que se llega con demasiada velocidad, consiguiendo hacer girar la bici muy acusadamente. Es necesario poseer un buen control y sensibilidad sobre la bici para saber controlar el derrape y cómo está reaccionando así como saber qué esperar del terreno. Al ser un giro muy brusco requerirá más destreza y fuerza ya que la fuerza centrípeta será mucho mayor. La diferencia de velocidad entre el comienzo y el final de curva será grande, así que se necesitará engranar un desarrollo mucho más corto antes de llegar a ella.
1- Comenzamos por la parte más externa del camino, como si se tratase de una curva convencional, sólo que pronto veremos que no somos capaces de trazarla.
2- Al alcanzar el vértice estaremos en el interior de la curva. Será el momento de adelantar nuestro peso, para descargarlo de la rueda trasera, y frenar bruscamente con el freno trasero para conseguir que la rueda trasera se deslice.
3- Dejaremos que la bici se deslice de atrás hasta que estemos de frente a la salida de curva. Entonces soltaremos el freno, la rueda trasera recuperará la adherencia y la bici dará un "coletazo" y estaremos listos para salir pedaleando.

EL RADIO DE GIRO
El éxito de superar una curva reside en su trayectoria y para ello debemos escoger la que sea más suave (recta), aprovechando todo el ancho del camino. 
Las curvas con el vértice en medio son las más rápidas. Las afrontaremos lo más abierto posible y a una velocidad moderada, para dirigirnos hacia su interior y terminar saliendo de nuevo por su parte exterior.
Las curvas con vértice tardío hay que tomarlas despacio, girar cuanto antes para superarla y salir de ella lo antes posible y acelerando.
En las que poseen un vértice temprano 
llegaremos deprisa pero tendremos que aminorar mucho la velocidad a la salida sino queremos "hacer un recto", ya que nos forzará hacia su exterior.    

LOS PERALTES
Las curvas peraltadas son las más fáciles y seguras de trazar, ya que el propio terreno nos guía y no tenemos más que apoyarnos contra él. Siguiendo los mismos principios que hemos descrito, la ventaja de las curvas peraltadas es que poseemos mucha adherencia, podemos atravesarlas a enorme velocidad y tumbando la bici muchísimo. De hecho, una vez las dominemos podemos incluso llegar a utilizar una curva peraltada para salir con más velocidad que con la que entramos. El secreto está en "empujar" la bici contra la pared. 
Otra cosa bien distinta es cuando afrontamos un contraperalte. Apenas nos convendrá tumbar la bici, debemos tratar de que vaya lo más recta posible y con nuestro peso cargado sobre el pedal exterior.  

TRUCO 
Para obtener más agarre, la pierna exterior al giro debe ir estirada y presionando con fuerza el pedal hacia el suelo. El brazo interior a la curva debe de tirar del manillar hacia arriba. Otra clave es bajar al máximo el centro de gravedad, flexionando brazos y piernas.