sábado, 30 de enero de 2016

Lubricación de la Cadena de nuestra Bici..!!!


La cadena, como todos sabemos es el elemento que transmite la fuerza de un cuerpo a otro, este invento está presente en multitudes sistemas de transmisiones en la industria actual, si bien las nuevas tecnologías han desarrollado otros sistemas como por ejemplo las correas dentadas, usada en algunas bicicletas específicas con el cambio en el buje, y otros elementos más sofisticado, pero nosotros vamos a centrarnos en la cadena de nuestra bicicleta.

Existen en el mercado diversos modelos y una gama amplia de calidades con precios para todos los bolsillo. Las calidades de los materiales empleados y su constitución son muy variadas, por ejemplo acero-níquel, acero-zinc, acero con baño de metal, acero inoxidable, etc. En cuanto a su constitución las hay con pin macizo, con pin hueco, también con distintos tipos de uniones como pueden ser de pasadores o pin macizos, con enganches rápidos, etc. y también las hay con casquillos plástico que no necesitan lubricación o auto lubricantes con retenes, si queréis ver la cantidad de modelos que existen en el mercado os recomiendo que visitéis las páginas de los distintos fabricantes.

Una cadena mal lubricada nos ocasionará problemas como: mala articulación, fallo al realizar los cambios, estiramientos y a consecuencia nos dañará los platos y los piñones, ruidos, oxidación prematura, en definitiva un sinfín de dolores de cabeza. A continuación vamos a ver como se lubrica una cadena, en primer lugar lo más importante es limpiarla muy bien, para ello podemos utilizar agua con desengrasantes o aceites lubricante que actúan muy bien como desengranaste, seguidamente secaremos la cadena con un trapo y eliminaremos cualquier resto que haya quedado de suciedad o desengrasantes, para ello podemos utilizar una brocha o un cepillo de cerdas, una vez limpia procederemos a engrasarla utilizando un aceite específico para cadenas, en función al uso que le demos y a las inclemencias meteorológicas usaremos uno u otros, por ejemplo si es invierno y vamos a circular por terrenos embarrados usaremos un aceite con base de teflón, el teflón es repelente a la humedad y al agua y su comportamiento en cuanto a prevenir el desgaste es bastante bueno, hoy en día existen infinidad de lubricantes para cadenas con muy buenas propiedades anti-humedad.

La importancia de usar aceites y no grasas, es  por varios motivos, uno porque el aceite al ser menos denso que la grasa penetra mucho mejor en todas las articulaciones, también al ser más fluido el sobrante que tenga de más se perderá con el pedaleo y la cadena no acumulará tanto polvo, la grasa es la madre del polvo por excelencia, a ella se adhieren todo tipo de partículas como polvo, arena, pequeñas piedrecillas, etc. También nos puede ocurrir, si usamos grasa, que a la hora de limpiarla nos costará mucho más y si lo hacemos con poca frecuencia imaginaros el trabajo que ello supone.

En cuanto a los aceites para lubricar las cadenas, es recomendable usar los que tengan la base sintética, como la silicona o el teflón, debido a que los distanciadores de los piñones traseros suelen ser de materiales plásticos, y los aceites con base mineral son muy agresivos con estos tipos de materiales.

Una cadena bien lubricada sufre menor desgaste, con lo que el riesgo de estiramiento se reduce bastante y alargamos su durabilidad y la de todos los componentes que están en contacto directo con ella, la periodicidad con la que debemos engrasar la cadena irá en función al uso que le demos, pero es conveniente revisarla antes de salir, y cuando veamos que pasándole un trapo no mancha, es síntoma de que necesita engrase, por otro lado si vamos a dejarla sin usar por un periodo de tiempo prolongado, es conveniente protegerla con una capa de vaselina para metales, eso sí, antes de volver a cogerla, no olvidarse de limpiarla de todos los restos que puedan quedar.

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