lunes, 27 de octubre de 2014

La Talla o Medida adecuada de Bicicleta


En primer lugar, cuando vas a comprar una bicicleta nueva, tienes que comprobar que sea del tamaño adecuado, o lo más aproximado posible. Las mountain bikes se ofrecen en dos sistemas de medidas. La primera es la altura del cuadro, que hace referencia a la distancia en pulgadas entre el centro de la caja de pedales y el centro del encuentro entre el tubo horizontal y el tubo de asiento. A cada altura de cuadro corresponde un largo proporcional de cuadro. La segunda es con las denominaciones Small, Medium, Large, XLarge, que aluden a una creciente altura + largo del cuadro.

La mejor oportunidad para hacerse de la bici con la talla adecuada a nuestra contextura es al comprarla, pero si ya tenemos la bicicleta y no tenemos la fortuna que sea de la talla correcta, es conveniente que hagas las evaluaciones del caso y, de ser necesario, modificar algunos componentes como para mejorar todo lo que se pueda tu postura al pedalear. Por ejemplo, si la bici nos resulta corta podremos poner un stem (base de manubrio o potencia) más largo, o si, al contrario, nos resulta larga, iremos a uno más corto. Si buscamos una posición más erguida trataremos de conseguir un stem con más ángulo positivo y quizás más corto, pero si deseamos lograr una posición más aerodinámica y lanzada podremos recurrir a un stem más largo y quizás hasta con ángulo cero.

También el manubrio permite hacer variaciones: un manubrio recto nos brindará una posición más baja y aerodinámica, mientras que un manubrio “palomita” de doble altura nos aportará una posición más erguida y relajada.

Y finalmente podremos modificar la posición adelante-atrás del asiento, de acuerdo a que queramos acercarnos o alejarnos del manubrio.

Otra comprobación básica que debemos hacer es la siguiente: en posición de parado, con la bicicleta entre las piernas, entre el tubo superior y la ingle debe haber, en el caso de una bici de mountain bike, unos 8 a 10 cm de luz. Esto nos asegurará que, ante un desmonte obligado por las circunstancias, que no son raras en la montaña, nuestras partes “intimas” no sufran un golpe.

Vamos a hacer una salvedad. Si bien hay principios de diseño bastante estables en cada especialidad, en la actualidad suelen ofrecerse cuadros con geometrías diferentes, aún para el mismo destino. Para aquellos que no hayan tenido la suerte de experimentar todas las alternativas en distintos terrenos les aconsejo no guiarse sólo por las palabras de un conocido o de un vendedor, sino pedir prestadas las bicis a los compañeros de salidas y probar los distintos tamaños y geometrías de cuadros, hacer algunas maniobras forzadas, como por ejemplo pedalear en círculos muy cerrados, o bajar por una escalera, o doblar abruptamente en una curva. Así comprobarás que en cada caso has descubierto un nuevo mundo… y podrás descubrir cuál es el tuyo. Te doy una pista en el caso del mountain bike: cuanto más chico el cuadro, dentro del máximo y mínimo de tus medidas posibles, más maniobrable se torna la bicicleta.

Algunos opinan que esta formula es indiscutible para la practica del mountain bike, dado que el andar en senderos de montaña suele exigir pericia técnica y una conducción muy precisa. Lo esencial es saber qué queremos hacer con la bicicleta y cuáles son las posibles consecuencias de estar más o menos cómodos al rodar.