jueves, 30 de octubre de 2014

Angulo, Posición y Altura del Asiento


Hay una formula sencilla para dejar la altura del asiento en el sitio preciso. En posición de pedaleo relajada, la rodilla debe quedar ligeramente flexionada cuando el pedal llega a la parte más baja de la vuelta y con el pie apoyado correctamente (La parte más ancha del pie debe ir sobre el eje del pedal).

Si mientras se pedalea se siente que las caderas se balancean es que el asiento está demasiado alto. Vale aclarar que, cuando estás realizando algún descenso técnico largo conviene bajar un poco la altura del asiento (Para facilitar el desplazamiento de tu centro de gravedad hacia atrás) y volverlo a la posición correcta cuando se termina la bajada.

Otros aspectos de las cuestiones de asiento son el ángulo y la posición adelantada o atrasada. No existe una evidencia científica sobre este tema, sí distintas versiones, la más ortodoxa de las cuales indica que el extremo delantero del asiento debe quedar unos 4 cm atrás de la vertical que pasa por el centro de la caja de los pedales. De todos modos lo aconsejable es que cada uno debe atrasar o adelantar el asiento hasta encontrar una óptima postura.

En cuanto al ángulo, lo más correcto es que el asiento se encuentre perfectamente paralelo al piso. Si está hacia abajo te irás patinando hacia adelante y desarrollando un esfuerzo extra para mantenerte equilibrado. Si en cambio lo apuntas hacia arriba el problema puede ser peor, dado que hay estudios que han comprobado que esto afecta seriamente el aparato reproductor masculino.

El tamaño del asiento va en directa relación con la posición que adopte el cuerpo sobre la bici. No debes tenerle miedo a los asientos finitos, ya que una correcta posición de pedaleo exige que el peso del cuerpo esté repartido entre el asiento, los pedales y el manubrio. De esa forma, al llevar el cuerpo ligeramente hacia adelante la cola no apoya en forma completa. Si en esa posición tuvieras un asiento ancho, al rodar se te cortaría la pedaleada por que los muslos tocarían los laterales del asiento, con la consiguiente molestia. Al contrario, en una bici de paseo, donde la postura es más erguida, se precisa más asiento donde apoyar la cola, que recaerá con todo su peso sobre un tamaño que la debe contener.