miércoles, 10 de abril de 2013

Ciclistas: ¿infractores del reglamento con justificación?


Sobre el tema de las multas que van a imponer en la ciudad de Puebla a los ciclistas que no cumplan el reglamento... Y sobre los ciclistas que ruedan sobre la banqueta o en sentido contrario.

Aquí recopilo algunas de las opiniones vertidas ayer tanto en el sitio web como en la página de Facebook.

Sobre las multas que impondrán en Puebla se expresaron así:

Luisa Citlali Garduño dijo:
¡¡¡Primero que nos llenen la ciudad de México con ciclovías y después se pongan a pensar en multarnos!!!

Sobre los que ruedan en banquetas y en sentido contrario:

Srta Off Road se expresó:
Eso está muy mal, debemos de respetar para que nos respeten. Demostremos que el ciclistas sí es responsable y educado. No pongan malos ejemplos.

Antonio Mejía Lechuga abundó:
Creo que estos abundan más que los automovilistas gandallas.

La nota de El Universal decía:
“Agustín Martínez, presidente del consejo directivo Bicitekas reconoce que hay ciclistas que violan el reglamento. “Hay dos tipos de ciclistas que usan las banquetas: unos por costumbre y otros no hay otra alternativa”, indica.

Reprueba a quienes usan la banqueta, pero en el caso de quienes lo hacen por seguridad, explica que se debe a que “la ciudad está llena de barreras urbanas”.

“Esas barreras, dice, “nos obligan a subirnos a las banquetas, ir en sentidos contrarios, meternos en carriles confinados”.

“Las vías sin espacios para bicis, los excesos de velocidad de los autos y la falta de conectividad de zonas seguras son algunas de las “barreras” que según Agustín Martínez obligan a los ciclistas a invadir las banquetas.

Justifica que los ciclistas no cumplan con el Reglamento de Tránsito con el argumento de que nadie respeta ese ordenamiento.”

Bele escribió:
Los comentarios del miembro de Bicitekas son de pena ajena. Los ciclistas no cumplen con el Reglamento de Tránsito porque nadie respeta ese ordenamiento. ¿Entonces él se tirará un pozo porque otro lo hace? Que primero castiguen a otros antes que los ciclistas. Que los castiguen a todos. ¿Por qué el movimiento ciclista justifica pasar por encima de los derechos de los peatones cuando éste se queja justo de la violación a todos sus derechos? Nada justifica que se suban a las banquetas, ni que circulen en sentido contrario o que se pasen los semáforos en rojo.

Lo siento, pero para mi su movimiento no tiene credibilidad en tanto no se porten de manera considerada con quienes somos víctimas de los coches y de ellos.

Fernando García apuntó:
Acudí nuevamente al paseo ciclista La Villa-Reforma. Pude percatarme que cada vez acuda más gente (lo que hace más difícil rodar). Lo triste del asunto es que muchos ciclistas incurren en faltas que criticamos a los automovilistas. No respetan los pasos peatonales, no hacen caso a los semáforos y se pasan los altos, circulan lento a la izquierda y rápido a la derecha, dan giros inesperados, tipo pesero, provocando accidentes y ni hablar de las medidas de seguridad personal (casco, guantes). Llegué a la conclusión de que el problema no es el vehículo en el que nos transportemos. Tristemente. ¡Saludos a todos!

Mi opinión es que no deben poner ciclovías por toda la ciudad. No, esa no es la solución. Ni hay dinero que alcance, ni es una medida práctica. En lo que autos, peatones y ciclistas nos vamos acostumbrando a convivir, están bien las ciclopistas en avenidas emblemáticas (Reforma) o en avenidas cruciales (División del Norte), pero no puede haber por todas las calles y colonias. Eso no resolverá nada y por el contrario, hará más difícil la convivencia. Las ciclovías son temporales y son un buen camino para que otros andantes de la vía, de la calle y de la vida, nos vean y los veamos.

Hemos hablado repetidas veces en esta blog sobre los que van en sentido contrario y que aseguran que es por seguridad. Nada justifica eso. Por más que Agustín, de Bicitekas, lo diga. Hay que explicarles a los que van al revés que es doblemente riesgoso rodar así.

“Somos tráfico”, dice el Critcal Mass. Pues acatemos entonces las reglas. No rodar sobre las banquetas –y si lo tienes que hacer, te bajas y caminas con la bici– no pasarte los semáforos, respetar al peatón, rebasar por la izquierda y no usar audífonos –otra insana costumbre que está pegando mucho en México–. En fin, se trata de convivir y para ello hay que respetar el reglamento, principio básico de la urbanidad.
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El autor ha tenido varios enfrentamientos verbales con ciclistas que van en sentido contrario. Resulta que son de piel muy sensible cuando se les llama la atención. Aún así, no dejará de indicarles que van al revés. Quizá no lo sepan, de veras.

Tomado de | Diario en Bici