lunes, 18 de febrero de 2013

Casos de la Vida Real en Bicicleta | Por uno pagan todos.


Anoche cruzando la calle, un ciclista que venia en sentido contrario por el carril del trolebús me “echo” la bicicleta y me timbro agresivamente. Después me grito algo que no entendí, pero que claramente estaba destinado a molestarme. Como ciclista y como ciudadano, me sentí bastante molesto, por que por culpa de ese ciclista, ahora, yo soy ese ciclista: agresivo y prepotente.

Resulta que tristemente, hoy los ciclistas están tomando las actitudes de los automovilistas, solo que, escudados por un aura de autocomplacencia y falsa superioridad por que no contaminan y contribuyen a aliviar el flujo vehicular, sienten que tienen privilegios a la hora de circular. Desde señoras que usan un claxon de aire comprimido montado en sus manubrios para “espantar” a los peatones que estorban su camino (el cual usan con intensa vehemencia), pasando por “fixeros” que creen que han inventado el punk, hasta pseudo activistas del ciclismo que le echan encima la bicicleta a los peatones y a los autos según ellos para hacerse respetar.

Y todo esto amigos ciclistas, esta mal desde su raíz. La teoría de la bicicleta como modo de transporte nace a partir de la convivencia humana y el respeto al derecho de cada uno, no a la imposición de un medio de transporte como amo y señor por encima de todos los demás. Y por si fuera poco, estas actitudes solo empeoran el problema por que ahora, vamos a ser los ciclistas los que vamos a ser considerados los que contaminamos la ciudad, no con humo, pero si con violencia y agresión.

¿Que los peatones y los autos son groseros y agresivos? Toda la ciudad lo es, eso no es novedad, y la única manera de combatir efectivamente esto es conocer las leyes de transito, circular respetando el reglamento y entendiendo que la ciudad es para uso de todos, incluso aquellos que no queremos.

O como decia mi abuelo “si no tienes los huevos para llevarte con la gente, entonces vete a vivir al monte”.

Visto en: Bicicletero.com