lunes, 30 de mayo de 2011

Dirt Riders MTB Merida | La nueva era de la Bicicleta..!


Olvídense de autos híbridos, combustibles renovables, u otras alternativas que minimizan nuestra huella ecológica: si hay un transporte que ha recibido muchísimo impulso en los últimos años, ése es la bicicleta. Y es que sus beneficios son múltiples: es barata, fácil de conducir, saludable, entre otras bondades más. Pululan en ciudades de todo el mundo, desde la Ciudad de México hasta Buenos Aires, desde Caracas hasta Madrid; e incluso, han logrado integrarse dentro de las manifestaciones sociales.

En TreeHugger dan algunas explicaciones de su popularidad, las cuales se pueden resumir en cinco factores principales. En primer lugar, está la parte cultural. El ciclismo forma parte de diferentes subculturas, desde los deportistas extremos que practican el montañismo o el BMX, hasta la bicicleta como un emblema de la conservación ambiental. También está la modificación (tuneo o tunning), que también aplica a este tipo de vehículos.

En segundo lugar está el precio. Las bicicletas, comparadas con un vehículo de motor, son infinitamente más asequibles. Aún contando con un modelo de lujo, el precio en relación con un automóvil siempre será más barato. No sólo eso, la inversión que requieren en mantenimiento es mínima en comparación con las necesidades del coche, y el combustible que necesita es nuestra propia fuerza motriz. Por esta razón, la tercera razón es el ejercicio. Mientras que conducir es una actividad en la que no se queman muchas calorías, andar en bicicleta promueve la activación física.

La cuarta razón es la preocupación por el ambiente. La bicicleta es una excelente opción de transporte para reducir el impacto en emisiones de dióxido de carbono, sobre todo en las grandes urbes. Tal es la tendencia, que la planeación de las ciudades comienza a tomar al ciclista en cuenta, desarrollando vías y ciclopistas que conviven con las calles y autopistas. Por último, pero no menos importante, está la experiencia. Pedalear, sentir el viento contra el rostro, desplazarse sin la coraza de un automóvil, la velocidad… estas dimensiones dotan de otro significado a una actividad que se ha hecho tan monótona como ir de un lado a otro. Es una cuestión fenomenológica, de experiencia vivencial, de sensaciones.

Al final, la bicicleta se convierte también un símbolo que identifica como parte de un grupo, e incluso, dota de cierto estatus que implica cualidades (preocupación por el ambiente o por el bienestar físico) en quien la usa. También se ha vuelto (para bien) una moda, debido a todas estas características que conjunta. Es una tecnología que, pese a ser concebida como tal a principios del siglo XIX, tiene su auge hoy y ahora. Como he dicho, basta de tanto experimento para salvar al mundo. La solución ha estado todo el tiempo frente a nuestras narices. Bienvenidos a la nueva era de la bicicleta.

Encontrado de cagada y tranzado de: Alt1040