martes, 26 de abril de 2011

Clanes Ciclistas | Estudio Sociológico


Eben Weiss realizó un estudio sociológico sobre los diferentes clanes ciclistas que se mueven por las calles, carreteras y caminos del mundo y lo plasmó en un artículo en el Guardian el 24 de Octubre de 2010. Refleja muy bien la amalgama de diferentes amantes de las dos ruedas que propugnamos desde aquí.

El autor es la principal cabeza y manos tras el conocido Blog Bike Snob NYC y en su escrito hace una disección de los diferentes clanes o tribus de ciclistas que pululan por ahí afuera. Se los detallamos:

EL RUTERO

El rutero es en cierto sentido el prototipo de ciclista. El ciclismo de carretera, si bien no es la más antigua forma de competición sobre dos ruedas, sí que es la que más tradición arrastra y la más popular. Cualquiera, aún sin un ápice de cultura ciclista ha oído hablar del Tour de Francia. El manillar curvado, el maillot con bolsillos traseros, las mallas y la gorra forman parte de la imaginería popular.

El ciclista de carretera está muy enrocado en la tradición y como tal llevan a rajatabla muchas reglas. Desde los códigos textiles como el entrenamiento hasta los gestos con las manos en el grupo al rodar están sometidos a unas estrictas normas que suelen repetirse y generalizarse. La visión que se tiene de ellos por tanto la de algo testarudos y muy tradicionales pero por otro lado son los más dedicados por ser los más fuertes y resistentes. Su concienzuda preparación y estudiada apariencia es una expresión natural de su dureza física y mental.

Por otra parte, el rutero es un tipo esquivo y huraño siempre a la búsqueda del ahorro. Afilado de cara y con los huesos marcados, este ciclista siempre trata de ahorrar; su ciclismo es una forma de ahorro siempre buscando el cobijo del grupo o protegerse del aire parar ahorrar energía. También son huraños con el material y abandonan su tienda de toda la vida por ahorrarse unos pesos en una pieza en otro lado. Aún así son capaces de gastarse miles de pesos en una nueva rueda si ésta les proporciona un ahorro de unas décimas. Ahorro, siempre ahorro en las formas de estos “freaks” de la bici que harán todo lo posible por seguir con su afición cueste lo que cueste, salpicando a los que les rodean –esposas, familia, amigos- por su depravado estilo de vida.

Por qué no gustan a otros ciclistas: No parece divertirles lo que hacen y el resto no existe para ellos.

Compatibilidad con otros ciclistas: Se les ve mucho en carreras de Mountain Bike pero solo les gusta compatibilizar con los de su misma especie.

EL MOUNTAINBIKER

El Mountainbiker es el Yang del Ying de los ruteros, son la sal y la pimienta. La principal diferencia es que uno usa la carretera y otro el campo como medio de trabajo pero también hay una diferencia en actitud. Puesto que la bici de campo es una disciplina mucho más moderna también lo son sus “dejes” su vocabulario, etc. Son constantes las palabras en inglés en su argot y formas más “surferas” con referentes más cercanos a la costa oeste americana que a la vieja Europa como en la carretera. El “mountainbaiker” parece en principio disfrutar o al menos buscar el disfrute en sus salidas más que el esforzado obrero del asfalto.

Suele haber tal rivalidad entre ambos colectivos que los ciclistas de campo suelen competir de forma irritante e incluso desagradable contra todo rutero que se sume a una salida de campo para demostrar enfermizamente que no son menos que ellos.

Por qué no gustan a otros ciclistas: Los “mountainbaikers” harán salidas de cuatro horas para rodar efectivamente una hora. Se la pasan escuchando música en sus rodadas y no les interesa tanto cuidar la dieta. ¿Por qué siempre llevan esas mochilitas a la espalda?

Compatibilidad con otros ciclistas: Pueden rodar con ruteros pero se les distingue por sus piernas sin depilar, shorts tipo cargo y viseras en el casco.

EL CICLISTA URBANO

Este clan es bastante nuevo al menos en la acepción más reciente. Su aspecto y “look” no evoluciona con la técnica sino con la moda. En los ochenta y noventas usaban Btt’s adaptadas porque eran “cool”. Hoy día la moda son las bicis de pista, de un piñón y retro y eso es lo que llevan. (Fixed Bikes).

Suelen compartir ciertas características entre ellos:

1. Suelen ser veinteañeros que según van entrando en años se pasan a otros medios molones como las vespas o las moto café racer.

2. Suelen reírse de las coloridas mallas de otros ciclistas aunque no tengan tanto humor para analizar su estudiado estilo desenfadado de ropa de boutique o el que montar tantas horas en vaqueros deje “aquellas” zonas como un pantano de organismos.

3. Sienten un gran amor por el ciclismo de pista aunque nunca pisaran un velódromo. Siempre encuentran una excusa para no meter sus máquinas de dos mil pavos en la pista.

4. Es la única tribu ciclista que no solo acepta el fumar sino que lo encuentra hasta “cool”.

5. Siempre a la búsqueda del ser auténticos están muy orgullosos de sus bicis vintage. Desprecian y se ríen de los dueños de bicis nuevas de serie sin tener en cuenta que, dada su edad, ninguno es el dueño original de sus monturas. Esto nos lleva a pensar que son menos originales y auténticos que sus odiados dueños de bicis nuevas de serie.

6. Son muy independientes y alternativos…Están fuera del sistema pero una buen i-phone de más de tres mil varos rara vez les falta.

Su look va cambiando según las modas. Actualmente es la mezcla de la apropiación de tres movimientos:

1. Los punkies u Okupas de los ochenta. De esta gente se han apropiado de los pitillo negros, las deportivas de lona, las sudaderas raídas, las llaves colgando y los cinturones de tachuelas.

2. Los mensajeros en bici. De los que cojen las bolsas gigantes de transporte, las bicis de pista. Los manillares chopped y las pegatas en los cuadros.

3. Indie-pijos. Puesto que no suelen tener raíces profundas en los otros movimientos, suelen detectarse detalles que les delatan como ropa de marcas, chaquetillas ajustadas, pitillos azulones, rollo Audrey Hepburn, barbita de tres días, gafa-pastas, etc.

Por qué no gustan a otros ciclistas: Son demasiado “fashion”.

Compatibilidad con otros ciclistas: Pueden mezclarse con ruteros o pistards pero rara vez tendrán resistencia suficiente y menos aún capacidad de resistencia.


EL MENSAJERO

Como los viejos cowboys, siguen existiendo pese a su irrelevancia y a que cada vez tienen menor demanda sus servicios. Cada vez hay menos papel por lo que cada vez son menos necesarios. Quizás sea esta la razón por la que son el colectivo ciclista sobre los que existe una visión más romántica, especialmente fuera del mundo de la bici. Fueron incluso inmortalizados en la película Quicksilver (la más grande película sobre mensajeros en bici y también la única). A pesar de estar de capa caída hay que resaltar su influencia estilística sobre otros colectivos, básicamente el del ciclista urbano.

Por supuesto la gente no se identifica con todos los mensajeros; lo hace con aquellos que aseguran trabajar en ello no porque no haya otra cosa sino porque es su estilo de vida; una fusión entre surfero y repartidor de correos.

Es un colectivo que trata de evitar que la gente entre mitificando la dureza y la mística no vaya a ser que la gente descubra que rodar por la ciudad es fácil y hasta divertido.

Por qué no gustan a otros ciclistas: Actúan como si realizaran un servicio público a pesar del hecho de que son los únicos de nosotros que reciben dinero por montar.

Compatibilidad con otros ciclistas: Pueden permitir a los ciclistas urbanos mirarles e incluso tomar una cerveza cerca de ellos. Odian los intrusos adinerados aunque de vez en cuando puedan gastarse un dineral en alguna pieza.

LA BONITA GODZILLA
.
Es esta un particular tipo de ciclista urbana femenina que monta como si todo el mundo estuviera obligado a cederle el paso. Es generalmente joven, guapa, viste ropa buena y suele montar hablando por el móvil sobre bonitas bicis holandesas portando su bolso en la cesta frontal.

Por qué no gustan a otros ciclistas: Debería tener un accidente pero nunca les pasa.

Compatibilidad con otros ciclistas: Puede aceptar envíos de mensajeros de los que quizás se enamore.

EL TRIATLETA

Aunque el rutero desprecie al triatleta, la realidad es que ambos comparten DNA. Precisamente este puede ser la razón del odio atávico. Donde más similares son ambos es en la faceta de reducir el ciclismo a una mera actividad física despojándola de toda diversión quedando reducido todo a una fría coraza de lycra.

El triatleta es aquel que participa en Triatlones, carreras cronometradas en los que se nada, rueda y corre. Mucha gente duda en denominarles ciclistas puesto que muchos son meros ciclistas accidentales; que lo hacen solo porque es una de las disciplinas de este deporte. Si cambiaran la parte de la bici por bolos, dejarían la bici y entrenarían a los bolos.

Por qué no gustan a otros ciclistas: Son el asado de tres piezas del mundo del ciclismo.

Compatibilidad con otros ciclistas: Puede salir con ruteros como cuando ves un par de pingüinos en medio de una manada de focas.

EL CICLISTA REIVINDICATIVO

Creo que el ciclismo puede ayudarte a ser una mejor persona. También creo que montar en bici puede ayudar a hacer el mundo mejor para otros ciclistas ya que cuento más mayor seguridad. Pero de ahí a que ayude a salvar el mundo hay un trecho. El ciclista reivindicativo piensa que cada vez que pedalea está restaurando hectáreas de selva amazónica, contaminación y salvando a los polos del calentamiento. Casi les gusta más ir a manifestaciones reivindicativas que pedalear en sí mismo.

Hay varios tipos: El descuidado que monta una bici chirriante que sacó de un contenedor, también nos encontramos el cargo, que siempre parece transportar algo en la bici en las cajas de fruta a modo de transportín e incluso llega a hacer las mudanzas en bici para ahorrar emisión de gases a la atmósfera aún cuando genera muchas más por las largas colas de coches atascados tras él. Por último están los que no pierden oportunidad para decirte que solo van en bici aún pudiendo tener coche, parecidos a la gente que no pierde oportunidad para decirte que no tienen tele en casa sin habérselo preguntado o no importarte un carajo.

Se parecen a los triatletas en la facilidad que podrían tener en abandonar la bici si saliera algo mas ecológico o mas “verde” que sustituyera a la bici como emblema.

Por qué no gustan a otros ciclistas: Son petulantes y pegados de sí mismos además de resaltar por su intransigencia que es justo lo que más critican a otros.

Compatibilidad con otros ciclistas: Incompatibles con los ciclistas de “competición” y especialmente con los “mountainbaikers” por su afición a ir en coche a sus salidas.

Fuente: Cronoramia