lunes, 24 de enero de 2011

Nocturna a Komchen / 22.01.2011



Pues así como ven, con solo tres bikers, pero nos fletamos a la rodadita a Komchen. Cuando llegué al parque del maestro, sólo estaba Jorge Vázquez, un nuevo integrante que se inicia en esto de las ampollas en las nachas. Hay nos ven allí como pendejos esperando que alguien más se aparezca, incluso le comenté al "Yorch" que si nadie más se aparecía debamos por muerta la rodada... Cuando se asoma el "Tanque", La neta pensé que era un fantasma pues hace rato que no rodaba el wey!

Me pareció ver pasar a un par de cangrejos en una Voyager, dijeron regresar pero hasta su celular apagaron, Chale!... Con sólo decir "Ya no voy" no pasa nada hijas!

Pues el "Tanque" salvó la noche y la rodada de iniciación de Yorch. Nos alistamos para partir pues ya se había pasado la hora de salida (6:30 PM) Nos fuimos a un lado de Liverpool hasta salir a periférico y de alli a la gasolinera que va a Dzitia. Rumbo a San Antonio Hol, conversábamos sobre que tanto había echo el Tanque mientras no rodaba, nos contó que le estaba metiendo al estudio (Tec) y a la banda de guerra, y nos confesó le encanta soplar la corneta, nomás por precaución nos alejamos un poco de él.

En San Antonio Hol descansamos un ratin y nos dispusimos a entrarle a lo sabroso de la brecha, algo particular de ésta es que tiene piedras de a madres, la neta pensé que el Yorch iba a salir llorando de alli pero nada, se ve que está acostumbrado a la mala vida!

El camino era largo, la oscuridad combinada con el tunel natural que formaban las ramas de los árboles dejaba percibir un ambiente un tanto lúgubre y tétrico, en ocasiones se escuchaban ruidos a los alrededores y pisadas en la yerba seca (Meeergas!) Yo iba pedaleando al frente y los faros de Yorch y Tanque alumbraban mi espalda, las sombras dibujaban muñecos danzantes sobre el camino, estos weyes aparte no hablaban y en ese espantoso silencio por un momento me imaginé que se habían convertido en zombies bikers y me seguian de cerca, esperando el momento para atacarme, asi que ni de pendejo los voltee a ver, no vaya ser realidad. Hasta llegar a la entrada de Komchen, pasumadre... De veras que la mente es cabrona y tu mismo te jodes!



Pasamos junto a una cantina y se nos ocurrió tomarnos una foto junto al letrero de "Haz deporte" en eso que salen unos camaradas bien everydays y que nos cuentan que ellos pedalearon en peregrinación de "Komchen a Chuiná, Camp" y nos tomamos una foto, el pedo es que uno de ellos era "Mampo" (Como dijera nuestro cuate "Gallo")... Ósea que se le cuatrapeaba la reversa y ya se quería sacar a vivir al Tanque. -Ándale cabrón... Seguro le gusto la tripita que se te sellaba en la licra! ...Nos dimos una vueltecita por el parque principal para despistar a su enamorado y para que a Tanque se le pase el susto!

Bueno, después de ese romance a la luz de la luna, nos fuimos a comer la deliciosa pizza de Komchen, pedimos una grande (Mmmm!) Yo pensé que no la acabábamos pero, que madres! Había hambre, aún así el Yorch le metió a los salbutes y nos invitó, allí pues descansamos y conversamos amenamente hasta que dio el tiempo de salir a darle de nuevo, cabe mencionar que el Yorch se discutió con la cena por ser quinto (Su primera vez!).


Salimos y la neta había un frío que calaba hasta los huevos, culero pero con ganas... Le pedaleamos suave para calentarnos y bajar un poco la cena, llegamos al entronque con carretera a Progro Beach y nos dirigimos por el camino a la UniMayab hasta Chablecal, El Yorch estaba enterito, muchos ya habrían dado las nylons en ese momento! Pero él le seguía dando al pedal.

Desidí darme un sprint para entrar más en calor pero el viento frío te entumía de las manos hasta el pilin, Uta! ...Llegamos al parque de Chablecal y sólo nos detuvimos a tomar unas fotos pa que al Yorch le crean que salio a rodar y no lo saquen a dormir con el perro, le seguimos por brecha de nuez para no enfriarnos. Llegando al árbol grande a Yorch se le pinchó la llanta delantera y nos dispusimos a echarle la mano, El Tanque hizo alarde de sus conocimientos como llantero y la cambio de volada, nomas un solo detallito, se le olvidó sacar el espino de la llanta y por poco la caga, corrigió y apretó tornillos y a darle de nuevo.


Llegamos a la zona petrolizada y todo lo demás fué pan comido hasta llegar al parque del maestro. Nos echamos una distancia de 31 Km muy buenos con todo y el pinche frío y las piedras del camino. Déjenme decirles que a pesar de ser sólo tres bikers la pasamos chido y cumplimos nuestro cometido: Romperle la madre a la Hueva y salir a rodar! ...Ek Balam alli nos vemos!